jueves, 2 de junio de 2011

Parque O'Higgins


O'Higgins. Entre las calles Beauchef y Rondizzoni está este antiguo parque, donado a la ciudad por don Luis Cousiño e inaugurado en 1873, que fuera diseñado por los paisajistas Arana Bórica y el francés Guillermo Renner.

Los santiagueños de fines del siglo XIX lo recorrían en coches a caballo y aún hoy sigue siendo uno de los paseos más populares.

Además de sus vistosos jardines y amplias avenidas, despliega múltiples atractivos: el famoso parque infantil Fantasilandia, una laguna con embarcaciones a pedal para disfrutar los días de sol, piscina, patinó-dromo, Museo Geológico y Paleontológico, Museo del Huaso, Acuario Municipal, Insectario, áreas de pie nic, restaurantes de comida típica, y venta de artesanías.

sábado, 28 de mayo de 2011

Hotel Monte Pascoal


Siempre se dijo que Salvador no contaba con buena hotelería. Comentario por demás errado, ya que nos encontramos con una variedad muy numerosa y a la altura de los estándares internacionales de servicio.

El Hotel Monte Pascoal está ubicado en el barrio Barra, frente a la playa, a 20 minutos en ómnibus del Peló, lorge Martínez & Asociados ofrece un paquete de 7 noches de alojamiento en hotel categoría 4 estrellas con desayuno. Incluye además pasaje aéreo Mvd/Sal/Mvd, traslados y paseos. Precio: US$615 por persona, en base doble.

Un paseo gastronómico bahiano puede acarrear sabores demasiado picantes para lo que está acostumbrado nuestro paladar. Esté alerta. Esta cocina, de influencias portuguesas, brasileñas y africanas, se caracteriza por acompañar sus platos con salsa de malagueta y emplear mucho azeite-de-dende, que se extrae de una palmera originaria de África. Esto es lo que le otorga el sabor fuerte a las comidas.

Para poder adaptarse, la solución es aprender el significado de la palabra quente (picante). Pruebe de todo: las moquecas, una especie de guiso con camarones sazonados con coco, maní, castañas de cajú, cebolla, perejil, ajo, salsa de tomate y azeite-de-dende-, el vatapá, a base de mariscos o pollo, condimentado con coco, palta, pimientos verdes y dende-, y el acarajé, unos bollitos hechos con pasta de fradinho, que se fríen en azeite-de-dende, y se acompañan con camarones secos, pimiento y una salsa de cebolla y tomate a la vinagreta.

Entonces, cuando le pregunten si lo quiere quente. sabrá qué responder. Las bahianas también son excelentes reposteras. Imposible negarse a las cocadas, a las ambrosias (dulces de yema de huevó y canela) y a los brigadeiros.

martes, 24 de mayo de 2011

Turismo en Brasil


Los caserones e iglesias de sus empinadas calles transportan al pasado, a los oscuros tiempos de la esclavitud. Sin ir más lejos, pelourinho es el nombre del pilar sobre el que se castigaba a los esclavos.

Esas casas de tonos amarillos, celestes y rosados, de ventanas simétricas y tejas rojas fueron habitadas por las familias aristocráticas hasta fines del siglo XIX. Perderse en el casco histórico es muy simple. Pero con la misma facilidad se descubren rincones encantadores, aromas especiales y personajes novelescos.

Caminando entre mujeres vestidas típicamente llego al Pelourinho. Comienzo por su puerta de entrada, el Terrero de Jesús. La Catedral Basílica da Sé, erigida en el año 1657, posee varios estilos arquitectónicos, que van del renacentista al neoclásico. Con su frente en mármol y torres bajas, lo curioso es que fue construida con piedras numeradas, una a una, y traídas de Portugal para que fuesen montadas aquí. Al lado, el Museo Afro-Brasileño expone un exótico acervo de máscaras, estatuas y paramentos para el culto del candomblé, además de documentos relativos a la cultura negra de Brasil.

En el Peló hay varias iglesias que son verdaderas maravillas. La Ordem Terceira de Sao Francisco merece ser conocida. Su bellísima fachada original, toda en piedra de cantería cincelada, por 100 años quedó escondida bajo una carnada de cal. Restaurada en la primera mitad del siglo XX, es uno de los cuatro ejemplares que quedan en el mundo.

En su interior hay un importante museo de arte religioso y paneles de raros azulejos portugueses que retratan Lisboa, antes del terremoto de 1755. Más adelante, está la Iglesia de la Ordem Terceira do Carmo, fechada en 1636, con detalles neoclásicos y rococós. Además de la riqueza de su interior, posee un órgano francés, de 1836, con 436 tubos que todavía se encuentran en funcionamiento.

En la calle Gregorio de Matos está el imponente Solar do Ferrao, cuya construcción tuvo su inicio en 1690 y que fue por completo remozado. Actualmente, abriga el Museo Abelardo Rodrigues, que tiene la mayor colección particular de arte religioso del país, con más de ochocientas obras, entre pinturas, objetos, muebles y una imagen de Nossa Senhora da Conceigáo, del siglo XIV.

En frente está el Instituto de Artesanía Visconde de Mauá, centro de artesanía regional, y la Casa de Olodum, sede del famoso grupo musical, que acompañó al compositor americano Paul Simón y al cantor jamaicano Jimmy Cliff, en grabaciones internacionales. En la misma plaza, la Fundación Casa de Jorge Amado reúne alrededor de 40.000 documentos, entre diarios, revistas, fotografías y libros, que recorren la vida del autor. Por la ventana, se ve la iglesia de Nossa Senhora do Rosario dos Pretos, cuyo rosario negro en la parte inferior de la cúpula simboliza la fe de los esclavos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Caminatas en Londres


Aunque vive en Earl's Court, el destino de Hugh Grant quedó inevitablemente ligado al pintoresco barrio de Notting Hill luego de protagonizar la película con Julia Roberts. Este es el "circuito Grant":

Desayuno: Café Grove en Portobello Road. Pedir el "full monty": desayuno completo.

Pufos: The Cow, en Westbourne Park Road, es el mejor para comer ostras con cerveza Guinness. Por la noche es uno de los lugares más solicitados.

Moda: El look All Saints se hizo famoso gracias a una banda pop que tomó el nombre de esta conocida calle de Notting Hill. Esta mezcla de estilo rapero con La ra Croft, con devoción por los tatuajes y el body piercing solo se consigue en las tiendas de segunda mano y los mercados como Camden Lock.

Caminatas: Si quiere invertir para ahorrar tiempo y dinero, pase por una librería, compre Walking Tours, de Richard Jones y maneje su itinerario como más le convenga. La empresa London Walks -que tiene copados los anaqueles de folletería en hoteles y aeropuertos- ofrece una variedad de paseos temáticos guiados. Seguir el tétrico camino de Jack el Destripador o el meteórico ascenso de los Beatles cuesta, aproximadamente, US$8 por persona.

Se pueden ver shows al mejor estilo Broadway por la mitad de precio que en Nueva York. A esto hay que sumarle la bendita existencia de casi una decena de tickets booths en Leicester Square que ofrecen entradas rebajadas, más la comisión de US$3. Lo mejor es programarse la semana teatral y comprar por adelantado ya que, como toda oferta, los asientos se agotan y rara vez se pueden elegir.

sábado, 14 de mayo de 2011

Hotel Villa Del Mare


El Hotel Villa Del Mare

-ubicado en los riscos de la playa de Acquafredda- ofrece habitaciones dobles con terraza
privada y vista al mar, a un precio que oscila entre US$90 y U$S145.

El costo incluye desayuno, servicio en playa privada y uso ¡limitado de las instalaciones del hotel, entre las que se cuenta la estupenda piscina. La Locanda delle Donne Monache, en el borgo (centro histórico) de Maratea, ofrece habitaciones dobles desde US$109 a US$165 por noche.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Tate Britain


El nuevo poder de la Tate

Nueva York tiene el MOMA, París el Jeu de Paume, pero en las vísperas del 2000 Londres no tenía un museo dedicado al arte del siglo XX.

Con la vista puesta en el Banksi-de, los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron convirtieron la antigua Central de Electricidad construida por Sir Giles Gilbert Scott's -autor del diseño de las típicas cabinas telefónicas - en un moderno espacio artístico, manteniendo la integridad del edificio y su antiguo estilo industrial.

La olvidada central tuvo su "momento" de gloria en la tapa del álbum Animal, de Pink Floyd, obrando de fondo para un enorme zeppelin en forma de cerdo; la revancha vino con el cambio de milenio. Desde la inauguración de la Tate Gallery, su hermana gemela fue rebautizada como la Tate Britain, mostrando lo mejor de su completísima colección de arte desde el siglo XVI hasta hoy.

La reforma es parte de un esquema global de reciclaje del South Bank que incluye el Bourough Market, la Ciudad del Vino -Vinópolis-, los galpones de un viejo mercado de pescado reciclados en el restaurante Fish! y el nuevo teatro Globe, un viaje sin desperdicio a tiempos shakeasperianos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Praga y Budapest


Durante buena parte del pasado siglo, la división de Europa en dos bloques políticos escondió a los viajeros algunas de las ciudades más bonitas del mundo: Praga, en la República Checa, y Budapest, en Hungría.

Nada ha cambiado en la capital de Bohemia y de la República Checa. Su mágico rostro nos sigue fascinando y conmoviendo con su turbadora belleza.

A uno y otro lado del puente Carlos, todo un mundo por descubrir que impresiona sobre todo por su arquitectura impecablemente preservada. Entre sus puntos claves, se destacan el Castillo de Praga, donde se encuentran la catedral de San Vito y el Viejo Palacio Real. El Puente Carlos IV, sobre el río Moldava, está considerado como uno de los más bellos del mundo.

La Plaza de la Ciudad Vieja, corazón del barrio de Staré Mesto, circunvalado por imponentes edificios, impresiona por la iglesia del Tyn y el Ayuntamiento Viejo, con un célebre Reloj Astronómico. Repleta de bares, tiendas y teatros, la Ciudad Vieja tiene su movida especial.

Budapest también se encuentra dividida por un río (el Danubio), tiene un castillo imponente (el de Buda) y exige de los visitantes un cierto malabarismo para comunicarse con los moradores, que casi no hablan inglés.

Ambas ciudades se destacan por la intensa programación de conciertos y por sus bebidas nacionales: la cerveza de Praga y el vino en Budapest. Imperdibles son las calles del barrio de Buda donde se encuentra el antiguo castillo; la iglesia de San Matías; el Parlamento y la Plaza de los Héroes (del otro lado del Danubio) y los museos de Bellas Artes y de Arte Contemporáneo.

sábado, 30 de abril de 2011

Grandes atracciones de Londres


La National Gallery en Trafalgar Square, Kensington Gardens y el Museo Británico son tan solo algunos de los paseos más tradicionales, y no le costarán una libra. El acceso al octavo piso de las Oxo Tower en el South Bank cualquier restaurante de comida étnica, a un precio bastante más democrático. ¿Amargos resabios de la colonia? Who knows...

En la base de la escala gastronómica de valores están Italia, España, Turquía, México e India; en el otro extremo, los restaurantes franceses, japoneses, tailandeses y últimamente, el resurgimiento de los chinos de la Gerrard Street.

Pero una vez más, la cuestión es dónde: algunas propuestas francesas de Notting Hill no son tan caras; Gerrard Street tiene pocas pero simpáticas excepciones y si quiere saber cómo sabe un pollo al curry con cereza, considere que muchos restaurantes Thai tienen servicio de delivery sin cargo.

Ningún día comienza bien en Londres sin un "completo" de la mañana: huevos revueltos, tocino, champiñones, garbanzos, 'tostadas, manteca, mermelada y la infaltable mega-taza son difíciles de encontrar.

Por otra parte, los residentes suelen mostrarse indiferentes a los atractivos como el Palacio de Buckingham o la Torre de Londres, que congregan a millones de viajeros. Carreras de perros, cine, pesca en los canales, teatro, maratones y carnavales... todo es posible.

Aquí no es difícil estar enterado de lo que pasa: la revista Timeout es la biblia del happening londinense; sale cada semana y los kioscos se empapelan con la portada.

Para tener una versión acotada de la programación teatral, la London Theatre Guide es una publicación gratuita que se consigue en teatros, hoteles y burós turísticos.

martes, 26 de abril de 2011

Great Court del Museo Británico


El Great Court del Museo Británico, una noria gigante y el Domo del Milenio, que se transformó en el Drama del Milenio cuando tantos ingleses cuestionaron llorando el destino de sus sagrados impuestos y sus billetes de lotería.

Pasaron las fiestas, el Domo cerró, el Puente del Milenio aún es intransitable y por donde se la mire, la noria del BA Lon-don Eye "no pega ni con cola" con la silueta de las Casas del Parlamento y el emblemático Big Ben. Pregunte cuanto quiera: no habrá un londoner que no haga un comentario teñido de ese sarcasmo tan británico.

Lo cierto es que los resabios monárquicos y otros atractivos tradicionales siguen probando tener más consistencia, aun cuando algunos -como el cambio de guardia del Palacio de Buckingham-hayan adquirido un arquetípico tinte turístico.

Hay herencias felices: si este es su segundo viaje, probablemente no reconozca el South Bank, con el reconstruido teatro Globe y la nueva Tate Gallery. En el ocaso del verano los tours están de oferta, el sol todavía brilla y para los que prefieren el circuito tradicional, las colas en el museo de cera de ladame Tussaud o en la Torre de Londres no les aguarán la fiesta. Sorpresa ante los precios, lo cual es un buen motivo para no sentir culpa como turista.

Sin embargo, Londres está repleta de pequeños placeres gratuitos como el Speaker's Córner en Hyde Park, un espacio abierto al público que quiera expresar sus opiniones los domigos de mañana; el espectáculo no tiene precio. Aun en una de las ciudades más caras del mundo, disfrutar sin sentirse víctima y poner a dieta la billetera no es un imposible: solo hay que tener claro dónde quedarse, dónde comer, qué ver y -preferiblemente- saberlo de antemano.